jueves, 13 de marzo de 2025

Versos cojos con ribetes matemáticos


 

Versos mefistofélicos y topológicos

Nicolás Soto

 

O aprenden, con fervorosa alegría, a tañer el arpa en casa de un coplero que querría insinuarse, con el arpa, en el corazón de las jovencitas, pues ya está fatigado de las viejas y sus encomios.

O aprenden escalofríos de horror en la escuela de un docto chiflado, que aguarda en oscuras habitaciones, a que se le aparezcan los espíritus, ¡mientras el espíritu escapa enteramente de allí!

Friedrich Niestzsche, Also Sprach Zarathustra

 

A Próspero González, PhD

 

¿Con quién vemos?

 

Una curiara remonta el Orinoco en la docta madrugada mientras Parmana y Las Bonitas se despabilan con un sol que augura un vaporón ortogonal para la hora del burro.

 

Un gavilán primito (pequeño y gran volador) revolotea las geometrías extasiadas de un follaje que añora abarcar el apotegma de la vida.

 

Un caimán dormido flota en medio de la corriente mientras aguarda renacer su perenne voracidad al conjuro de insólitas bisectrices.

 

Un pensador cartesiano reflexiona en la orilla de esa inmensa rapsodia fluvial: “¿Qué conjetura se le ocurriría a Goldbach si pudiera comparar esta sonata de topologías desglosándose en rigurosas vidrieras? ¿O, mejor aún, seré yo un Newton veguero a quien le está destinado encajar en la torre la caída de un mango maduro y así lograr el conjuro (que no la conjetura) de una definitiva teoría post cuántica  de la gravedad confeccionada en ecuaciones y coplas? ¿Mi delirio sobre el Chimborazo o un enunciado de campos unificados? ¿Mi sermón de la sabana o la hipótesis del todo?”

Sueña, ordeñador de isomorfismos.

Sueño, luego existo.

 

El brujeador

 

La magnitud de la naturaleza que se rehúsa a ser doblegada por el antropoceno me aguijonea la esquizofrenia creativa.

 

Digo esquizofrenia porque sudo literalmente visiones de formas y estructuras que se relacionan e interactúan.

 

Alucinaciones abstractas que brotan cual espirales de Fibonacci, cual cintas de Möbius, cual tornillos de Arquímedes, cual silencios inertes, cual espacios de vectores, cual flechas biyectivas.

 

El llano se manifiesta como oleajes perdurables, como logaritmos efímeros.

 

El llano se esclarece en un algoritmo que resuena arabescos que se metamorfosean a su vez en coplas y en teoremas apócrifos, que surcan las tempestuosas aguas de un Orinoco irrespetuoso de las trigonometrías (Enya, cántame un Orinoco Flow con cadencia euclidiana, will you, please).

 

El llano nos obsequia unas coordenadas sacralizadas en “n” dimensiones.

 

El llano se adivina en los poetas devenidos en arciprestes de las formas flexibles.

 

El llano se vislumbra en la sonrisa (femenina) de una temática (femenina) matemática (femenina) de una geometría (femenina) que tiende a más infinito.

 

Juan Primito

 

Gauss se entronca al pie del arpa y entona Pajarillos multidimensionales.

 

Euler le jala los pelos a la camoruca con una Chipola fractal.

 

Riemann abanica los capachos y los números primos develan sus ubicaciones.

 

Ramanujan charrasquea un cuatro que exhala fluxiones newtonianas.

 

Cantor es un cantor maluco (¿o a lo mejor un Cantor claro?).

 

Aquí vengo yo, con mi medalla Fields y mi novia algebraica, mi María Laya aritmética, mi vergataria María Lionza polinómica.

 

¡Adiós, mis cien palomas!, dijo Baldor.

 

¡Adiós, llanos del oeste!, exclamó el profesor Domingo Rojas Anato.

 

 

 

 

 

lunes, 6 de febrero de 2023

Naviguer les airs


Pourquoi, tu me demandes, toi

Tu soutiendras le ciel sur les feuilles de tes sourcils

Ça sera pour me faire plaisir

Pourquoi me demandes-tu

Tu deviendras le guide à travers mes fleuves et rêveries

Ça me donnera plaisir

Car c’est la joie de naviguer les airs avec toi

Personne d’autre que toi


Nicolás Soto | Facebook


Escribir en gallego (o, más bien, castizo)



Visité Madrid por primera vez con Francisco Franco recién fallecido. Un amigo maracucho que residía allí (y como todo maracucho, gran mamador de gallo) me advirtió: "Mirá, Nicolasito, acordate que aquí toda vaina es cogedera".

 

Empezaba a entusiasmarme con eventuales proezas en la cama cuando el pana me clarificó que el verbo coger en la capital de la Madre Patria no cargaba la connotación lúbrica que es común en nuestra América.

 

Sí me aconteció en esa primera estadía el pensar muchas veces que, aun cuando teóricamente hablásemos el mismo idioma, me quedé en más de una ocasión sin comprender lo que se me decía en españoleto. ¡Ah mundo!, diría un barquisimetano.

 

O como cuando, años después, manifesté curiosidad por leer a Stephen King. No disponiendo de alguna de sus obras en idioma original, una amiga me facilitó un ejemplar traducido en jerga madrileña. A la altura de la página 20 desistí.

 

Como bien lo expresa Milagros Socorro en el siguiente artículo, el dilema se suscita cuando la industria editorial peninsular cobra hegemonía al languidecer las publicaciones originarias de nuestro hemisferio. 

 

Años de políticas intervencionistas, estatistas, populistas y paternalistas, tanto de izquierda como de derecha, han colapsado las editoriales de nuestros países. Ahí está como ejemplo Monte Ávila. Quizá el único sobreviviente a tamaña debacle ha sido el Fondo de Cultura Económica mexicano.

 

Es cierto, los localismos y regionalismos suelen ser incomprensibles para los forasteros. Pero el problema puede obviarse, primero, no abusando de ellos en el texto y, segundo, agregando un glosario a la manera de Rómulo Gallegos en Doña Bárbara, con su diccionario de llanerismos al final de tan magna obra.

 

En sus memorias, Gabriel García Márquez relata que se sorprendió cuando vio una de sus primeras novelas plagada de "a por vosotros", "hostias", "jolines", "desvelar" (por develar) y otras locuciones afines. Posteriormente, ya aclamado por la crítica y el público, obtuvo la necesaria corrección de la casa editorial de marras.

 

El consejo sería, entonces, para quienes por necesidad envíen sus manuscritos a editoriales españolas, o bien de una vez redactar en castizo, o sino, anexar las correspondientes notas explicativas.

 

Por mi parte, confieso haber tirado la toalla tratando de entender dicha germanía. Me acabo de enterar, por ejemplo, que en jerga madrileña el órgano sexual masculino es llamado "pollas". Basirruque murió tosiendo.

 

Y si no lo hacéis así, iré a por vosotros, tíos y tías (¿por qué no sobrinos y sobrinas?).

 

¡Y que viva el leísmo!

 

Vales...

 


https://lagranaldea.com/2023/02/01/la-pichula-de-vargas-llosa/

 


domingo, 29 de enero de 2023

Les valses mimétiques


Ma nue obsession par ta nudité

Mon frénésie, mon frayeur de glace en flammes

Pour tes seins agglutinés

Dans l’auberge plein de mes mains attachées à toi

Nos ventres nus et épilés

Fluctuant valses mimétiques

Je t’aime plus que la fraîcheur de l’arc en ciel.


(20+) Nicolás Soto | Facebook



Waltzes


 

My naked obsession for your nakedness

My frenzy, my enthrallment of flaming ice

For your breasts agglutinated

In my addicted hands fulfilled lodge 

Our naked and depilated bellies

Waving mimetic dances

I love you more than the rainbow’s freshness


(20+) Nicolás Soto | Facebook



Valses


 

Mi desnuda obsesión desnuda por tu desnudez 

Mi frenesí, mi pavor de hielo flamígero

Por tus senos aglutinados

En el albergue pleno de mis manos adictas a ti

Nuestros vientres desnudos y depilados

Fluctuando valses miméticos

Te amo más que al fresco del arcoíris.   


(20+) Nicolás Soto | Facebook


M'accueillir


 

Je me nourris de tes ramages vénusiens

et des métropoles épaisses

que ton épiderme déploie

comme une place d’orchidées et caresses

pour m’accueillir, me serrer, m’abriter…


(20+) Nicolás Soto | Facebook